8/3/06

Es ben bé que aquest pais no avança

Es ben bé que aquest pais no avança


El catalán del Arsenal tiene un nombre que los comentaristas de su propio país no saben pronunciar

MAGÍ CAMPS - 07/03/2006 (La Vanguardia)



Vaya problema ha acarreado Cesc Fàbregas con su debut en la selección española. Resulta que el nombre del muchacho es impronunciable en su propio país. No así en Gran Bretaña, donde los comentaristas deportivos pronuncian el nombre del centrocampista del Arsenal sin mayor problema.

En nuestra península, sin embargo, la cuestión es más compleja, consecuencia directa del monolingüismo cerril imperante. Porque hasta la fecha ningún comentarista deportivo había protestado cuando tenía que pronunciar el nombre del azulgrana Rijkaard o del madridista Woodgate. Todos saben idiomas y todos se esfuerzan en decirlo de la mejor manera posible.

Pero Cesc no es sólo un nombre, es una metáfora. Más de uno debe de ver las orejas de Carod asomando por detrás del rostro del chaval. Igual es otra estrategia del tripartito y figura en los pactos secretos del Tinell. El caso es que Manolo Lama, de la Ser, por poner un ejemplo, no quiso llamarle Cesc porque le sonaba a jugador extranjero. Y pretendía llamarle Francisco o Paco, pero acabó por usar el apellido: Fàbregas. Lama es el locutor de los videojuegos de fútbol de la FIFA, y pronuncia con corrección el nombre de todos los jugadores de las ligas extranjeras. ¿Tanto cuesta decir / sesk/? Es como sex (/ seks/) invirtiendo los dos últimos fonemas.

En sus desplazamientos laborales a Madrid, a un amigo homónimo lo llaman Sex. Y él agradece el esfuerzo, antes de que le llamen Francisco o Paco. Tomen nota los comentaristas: seguro que Fàbregas prefiere Sex a otro nombre que no respete su identidad. Y sex sí lo saben pronunciar, ¿verdad?